¡No seas petardo!
Cada vez que oigo un petardo o un cohete pienso en Lucca. Incluso si me encuentro en otra ciudad me estremezco pensando en su miedo, aunque luego sienta alivio al darme cuenta de que no ha podido oírlo. Llevamos mucho tiempo trabajando en sus miedos y hemos conseguido grandes avances, pero aun así es una lucha…
